Monica es una buena manera de conseguir una aceptable renderización de color en tu monitor.
Resulta especialmente importante conseguir unos buenos ajustes gamma, para asegurarnos de que el brillo básico de nuestra pantalla concuerdan con lo que se ve desde fuera y con los estándares que lo rigen (el estándar gamma sRGB).
En la pantalla de Monica, debes usar las barras de colores para conseguir un buen gradiente. Lo lograrás cuando la imagen sea de un color gris lo más uniforme posible. De esta forma podrás calibrar tu monitor y sacarle el máximo partido a su resolución y ajustes.